300
Marzo 28, 2007

Vale, sí, la película está bien, no te sobas en el minuto 3 y hasta prestas atención a la fotografía… todo hasta que empiezas a “notar” que la película pierde algo de aceite.
Saco el paraguas.
Ya sé – más que nada porque me lo han repetido lo menos 300 veces – que se trata de una adaptación del cómic a la gran pantalla y que no es la adaptación de la batalla de las Termópilas, pero que no me jodan toquen la moral, a mí tanta pose de machotes sin pelo en pecho, aguantando la respiración y marcando chocolatinas – decidme que está retocado digitalmente, por favor – y todos ellos con un mar de aceite sobre sus cuerpos para hacerlos más relucientes es una imagen bastante gay… o por lo menos parece dirigido a… Viendo la película, llegó un punto en que, entre sus poses y la música rockera – o como la quieran llamar – se me pasó por delante la duda de si verdaderamente estaba delante de un “peplum” o de la pasarela Cibeles versión 480 a.C .
Pero eh! que sí, que muy currado todo el tema de fotografía – dejando de lado lo comentado anteriormente -, las texturas, el color y los contrastes, los actores parecen hasta creíbles y tal… Entretenida? sí. Recomendable? bueno, va, también.
Pero ahí queda lo dicho.