Tengo una planta…

Enero 30, 2007

Salvadora Pérsica

.. y vale, muy bien, tengo una planta, y mi madre 300 en su terraza, y el tío Paco cultiva Marijuana… y qué, no?

Pues no.

Me explico.

(la entrada de hoy es cultural y de asqueroso auto-homenaje. Quien avisa no es ca… digoo traidor)

Mis antepasados, allá por el siglo XVI, se dedicaban a la Botánica, y se dedicaron hasta tal punto que llegaron a ser reconocidos en toda Europa. Si no recuerdo mal, fueron los primeros en hacer un museo botánico en roda Europa. Hoy, parte de ese museo se expone en el “nuevo” Jardín Botánico de Barcelona. Y digo parte porque muchas de las piezas que lo componían se perdieron en el tiempo – o mejor dicho, las ratas se comieron gran parte debido a muchos años de dejadez en un altillo en una masía que perteneció a la familia – lo que supuestamente era el Condado de la Blita, en el Penedés -.

Sea como sea, la parte dedicada a la botánica – debo decir que la colección se componía de armas, monedas, animales disecados, entre otros – se pudo salvar en parte, las muestras, los libros de viaje, las cartas… Todo esto se expone en el citado Jardín Botánico de Barcelona, en Montjuïch.

El caso es que Laurent Garcin, médico que acompañaba las tropas del archiduque de Austria durante la guerra de Sucesión, descubrió esta especie entre el 1720 y el 1729. Durante éste periodo, Laurent Garcin conoció a Joan Salvador y, en recuerdo de su amistad, le dedicó su descubrimiento poniendo como nombre el apellido de mi antepasado.

Se trata de una familia de pequeños árboles y arbustos distribuida por zonas áridas de África y Asia. Cito otra fuente:

Linneo conoció esta especie durante su estancia en los Países Bajos, donde estudió con Boerhaave, corresponsal de los Salvador.

Así fue como Salvadora persica fue incluida en la primera edición de Species Plantarum (1753) de Linneo. Estudios posteriores han mostrado que existen otras ocho especies en el género Salvadora. Las fibras de esta planta, muy ricas en flúor, se utilizan desde hace siglos para fabricar cepillos de dientes. Asimismo, se vendían haces de Salvadora persica para los ritos de purificación en La Meca, y también proporciona hojas comestibles, aceites y esencias volátiles en perfumería.

En fin, que tengo una “planta”.