Resaca?
Octubre 29, 2006
Primero de todo: estamos vivos.
Siguiente punto: no sabía yo que la tortilla de patatas te quitaba la resaca de golpe, increible. Me había despertado hecho polvo, resacón del 15. Encuentro a Sandra vegetando en el salón y agarrada a una garrafa de 5L de Agua Solán de Cabras – después dice que no es pija la tía -. Nos disponemos a recoger los restos del disputado partido acontecido anoche en casa entre lamentos y comentarios clásicos “yo no vuelvo a probar el güisky” “oye, pues nos pasamos bebiendo” “joder qué pelotazo llevo encima”… Total, que mientras fregábamos los vasos – lo menos 20 vasos circularon ayer por las gradas -, me da por comerme un par de pinchos de tortilla que quedó de la noche. Milagro, no more resaca, estoy nuevo. Ricky ha querido ser también cobaya y ha obtenido el mismo resultado. A ver si será cosa de llevarse tortilla de patatas en el coche para bajar el índice de alcoholemia. Vale, ha sido comentario “too friki”. No he dicho nada.
Ayer noche superamos la prueba con holgura, si bien en un principio parecíamos el Barça en campo del Chelsea, finalmente sacamos nuestras armas y remontamos el marcador que tan cuesta arriba se nos había puesto ya en el minuto 5 de partido. A saber, el contrincante salió a muerte enseñando todas su cartas, obviamente no pudo seguir el ritmo toda la noche, cosa que aprovechamos nosotros para llegar a adelantarnos en el marcador. El delantero del equipo floreado – con el número cinco a sus espaldas - quiso subir y bajar la banda con y sin balón, sin apenas norte o finalidad, cosa que acabó pagando en los últimos minutos, acabando por pedir la hora. En cambio, tanto Rick como yo nos íbamos pasando la pelota y nos guardábamos las espaldas en cada subida al area, haciendo desdoblamientos por la banda, paredes, taconazos, pases sin mirar, etc… Nuestro Ronnie particular hizo el resto.
Maese I “el de los chupitos” andaba en “modo pasivo +ON”, haciendo sólo alguna que otra internada en la banda tras pasarle la pelota sus compañeros de escuadra chopil, es decir, nosotros. Moe salió indemne prácticamente toda la noche, ganándose al público asistente con una filigrana en nombre de pastel “tropical” – sólo él sería capaz de traer una tarda con semejante nombre y con condimentos harto extraños para una tarta -. Tristemente no hubo momento chupito – aunque debiera decir “increíblemente”, puesto que era algo esperado por todos -. Y es que ya antes de empezar el partido las reservas de material etílico habían descendido en dos botellas de Lambrusco y una tercera empezaba a agonizar. Y repito, el partido ni había empezado – estaba claro que el contrario llegaría tarde, concretamente a las 22:36 -, las 4 botellas de rosado murieron en acto de servicio en apenas una hora. Tras esto, el cava – por fin la puta botella ha pasado a mejor vida, la nevera parece ahora más grande -. Tras el momento cava pasamos al momento “mojitos”. Afortunadamente conté con la ayuda del bando contrario, que hasta se animó a aprender a hacer el preciado mejunje (un día tengo que poner cómo se hacen, por aquello de evangelizar a mis preciados lectores). Resultado: nos cargamos dos vasos al machacar la lima, la hierbabuena y el azúcar. Seguramente se debe a que tenemos demasiado “empuje” (Sandra dixit). Tras los diversos regates y jugadas, “ol the fish güer sol”. Evangelizamos medianamente al equipo floreao a base de Martini Vodka, que si bien en un principio no querían, acabaron por insuflarse fácilmente mis cubatas.
El siguiente paso, ya a las 2am, fue salir de casa. Debo decir que sólo Sandra iba a 4 patas, el resto guardábamos la compostura, aunque el que me viera en la entrada de casa subido a caballito sobre Moe no hubiera dicho lo mismo. Está claro que no acabamos en la Botellita sino en el Notifixis, simplemente para que nos dieran entradas para una mierda de sala discoteca de cuyo nombre no quiero acordame y cuyas entradas (qué bonito utilizar un “cuyas”) costaban 18€. Es decir, 18€ por una mierda sitio, mierda música, mierda ambiente, agobios, calor, cubata aguado, etc… Nos dieron las entradas, hasta aquí todo correcto. Pero (puto pero), como suele pasar en este país de pandereta, las entradas sólo servían para las féminas. Es decir, Moe, Rick y yo tuvimos que pagar religiosamente (aún tengo la cara de tonto puesta).
Y para acabar, que ando cansado y con algo de sueño, decir que Moe se encontró metiendo un gol a pase del portero del equipo floreao. Moepi.
pdta: ayer me di cuenta de que plancho de puta madre.
Octubre 30, 2006 at 2:09 am
no te quejes so joio que yo ayer tuve q soltar 20 lekes del ala y aun tengo resaca, y encima las anginas parece que me han empeorao algo…
cosas del megatron xddd
Febrero 26, 2007 at 3:36 am
Great post, I love aquariums
Abril 9, 2007 at 2:41 pm
Good site!!!